En este espacio no se busca una obra terminada. La propuesta es trabajar con las manos durante un rato, sin apuro, prestando atención a lo que aparece cuando el gesto se vuelve lento. Empezamos cada encuentro con unos minutos de respiración para bajar el ritmo, y después seguimos con una consigna manual acotada: dibujar un objeto simple que tengamos a la vista, recortar papeles y componer con ellos, o repetir una misma línea hasta que el trazo se asiente.
Trabajamos en formato pequeño, sobre papel, con lápiz, crayón y materiales de collage que se comparten en el espacio. Cada persona puede traer los suyos si prefiere. La paleta de referencia del taller toma tonos ciruela, arena y azul profundo, y las geometrías sutiles de las ilustraciones celestes sirven como punto de partida para algunas consignas, no como modelo a copiar. No hace falta formación artística previa: quien nunca dibujó puede empezar igual que quien ya tiene práctica.
La actividad es una propuesta cultural y creativa. No prometemos resultados ni interpretamos lo que cada persona produce. Las piezas que salen de cada encuentro quedan en manos de quien las hizo.
Cada sesión dura lo que dura una consigna bien hecha: un rato de respiración, el trabajo manual y unos minutos finales para mirar lo producido sin comentarlo en voz alta. No hay correcciones ni puestas en común evaluativas. La coordinación acompaña, sugiere variantes y ayuda con los materiales cuando hace falta.
Se puede participar de un encuentro suelto o sostener la práctica a lo largo de varias semanas. Para quienes quieran continuar en casa, el cuaderno simbólico reúne consignas breves y hojas de registro pensadas para ese uso. Si te interesa sumarte, escribinos y contanos qué modalidad preferís.
Consultar por la próxima fecha Ver el taller de escritura introspectiva